jueves, 14 de enero de 2016

UD TOMARES

Mi regreso a la categoría de Regional Preferente se produjo en un pueblo vecino, cerca de casa. Se trataba de un club recién ascendido pero con un proyecto ambicioso y con muchos buenos futbolistas que conocía de años anteriores. De la mano de Canito, la UD Tomares conformó un equipo de calidad que alcanzó el subcampeonato y jugó la liguilla de ascenso a la tercera división. En lo personal alcancé la cifra de los 30 goles y mi nombre volvió a sonar como antaño, lo que me posibilitó decidir dónde jugar la temporada siguiente. Todo ello gracias a compañeros como Javi Falcón, Paquito, Selu, Jacobo, Mimi, Agu, Oviedo, Carlitos o Abel.





















miércoles, 13 de enero de 2016

EUROTEX MAIRENA

La segunda temporada como jugador cedido por el Sevilla FC volví a jugar en el grupo X de la tercera división, concretamente en Mairena del Alcor. Fue un año con altibajos, tuvimos dos entrenadores y problemas de cobro, lo que hizo que el club se metiera en una dinámica negativa. Finalmente y de la mano de Vicente Bejarano, conseguimos salvar el año y mantener la categoría, en detrimiento del CMD San Juan, que casualmente descendió esa temporada a regional preferente.



En lo personal anduve como el equipo, con momentos buenos y malos, siendo el máximo artillero pero sin alcanzar una cifra de goles similar a años anteriores. A pesar de todo, fue una temporada llena de experiencias que me hicieron madurar como persona. Destacar, como siempre, a los compañeros, amigos, con los que compartí ese largo camino de la permanencia, entre los que destaca un viejo amigo de la infancia en el Castilleja, Cisco, así como Sotero, Rebolledo, Rangel, Quino, Pablo Camino o Alejandro Ceballos.














Al finalizar la temporada, apareció una noticia en el diario Fondo Sur con una foto mía en primera plana, como reciente fichaje del Dos Hermanas, acompañado del míster Bejarano y otros cuatro compañeros del Eurotex Mairena, un error que desgraciadamente me apartaba del mercado de la tercera división, por lo que tuve que volver a la preferente, la categoría que me lanzó años atrás con el Castilleja.

CMD SAN JUAN

Más tarde que temprano tenía que abandonar mi casa futbolística y probar en otros clubes, en otras categorías. El momento fue el adecuado, no para poder triunfar en el fútbol, pero sí después de haberlo dado todo en el Castilleja CF, y aproveché que una entidad señora como es el Sevilla FC puso sus ojos en mi proyección, a pesar de contar con 21 años. De este modo, un bético de nacimiento como yo, se vió conduciendo hasta la carretera de Utrera todas las mañanas, entrenando con el segundo equipo sevillista, mientras seguía estudiando y jugando con el Casti los fines de semana. A veces coincidía con el primer equipo en los partidos de los jueves, incluso pude completar éste en una ocasión, en el Ramón Sánchez Pizjuán compartiendo pases con cracks como los hoy entrenadores el cholo Simeone, que me animaba a pedirla en corto, o Manolo Jiménez, que por contra me invitaba a realizar desmarques de ruptura por su banda. Aún recuerdo al míster, el más tarde campeón de Europa Luis Aragonés, pidiéndome que presionara a los defensas rivales: -"Vamos chaval, que parece que vas andando..."


 Ese año terminé máximo goleador en preferente y los técnicos del Sevilla FC, después de tenerme entrenando 4 meses y jugar un par de amistosos, decidieron que valía la pena ficharme pero que debía demostrar mi valía en la tercera división antes. Así llegué en la temporada 1994/95 al CMD San Juan, un club que tenía mucho potencial en esos momentos y empecé una nueva etapa en mi vida, en campo de césped, con instalaciones semi-profesionales como gimnasio, sauna, masajista... No tuve un buen año, quizás por la poca confianza que me dio el entrenador, quizás porque no supe adaptarme, o quizás porque el equipo tenía muy buenos delanteros como el propio Carly, Menudo o Javi Falcón. Terminamos en una decepcionante sexta posición, pues el equipo estaba conformado para jugar la liguilla de ascenso a Segunda B, y personalmente sólo marqué 6 goles, por lo que mis días perteneciendo al Sevilla FC estaban contados. Por destacar a algunos compañeros, tuve la suerte de compartir vestuario con Nacho Oria, Dani Corbacho, Galindo, Sotero, Selu, Juanlu, Joaquín... además de los puntas antes mencionados.




 























Años después, tuve la oportunidad de revertir la situación en este mismo club, pues fui fichado en el mercado invernal para tratar de salvarlo del descenso en regional preferente. Llegaba desde los Palacios, en tercera división, cuando el CMD San Juan estaba clasificado en último lugar y, entre otros fichajes que llegaron y los que estaban, logramos salvar la categoría un par de semanas antes de terminar la temporada. Hablamos de futbolistas tales como Antonio Escaño, Dani, Álvaro Villarán, Pilla, Juanito... En este caso sí me sentí importante y colaboré con muchos goles a la consecución del objetivo marcado. Era el año 2001 y mi carrera como futbolista daría un giro al finalizar esta temporada, pero eso es harina de otra... entrada.



lunes, 11 de enero de 2016

CASTILLEJA CF

He dejado para el final el deporte que me apasionó desde pequeño. Mi carrera profesional puede tener su origen cuando, con diez añitos y después de destacar en mi barrio, mi padre decide llevarme a Castilleja y empujarme a una rutina semanal de entrenamientos que aún me dura. Un hombre serio, con barba, estaba al mando del equipo benjamín y me preguntó cómo me llamaba y cómo quería que me llamaran. ¡Carrasco! dije aún no sé por qué, y a partir de ese momento fui adoptado por la gran familia futbolera que es el Casti. Ese hombre llamado Miguel Navarro y al que le guardo un enorme afecto, fue mi primer entrenador y el Carrasquito creció dando viajes desde Nueva Sevilla a la Pintá, con su mochila en la espalda y metiendo goles los fines de semana. Un tiempo después, su hijo, el periodista José Miguel Navarro, me rebautizó con el apodo de "Mago Carrasco", que respondía más a su cariño que a mis habilidades con el balón.



¿Cómo explicar con palabras lo que este club significó en mi formación, tanto deportista como personal? Ni podría, ni un blog sería el lugar adecuado para contar las innumerables anécdotas y experiencias vividas. Simplemente me dedicaré a destacar que tuve muchos entrenadores, como el Tuchi, que aparece en la foto de traje, Juan Campano, con el que conseguimos el campeonato en juveniles y ascendimos a preferente, Juan Guerrero, que me subió al primer equipo siendo juvenil y José Luis Sayago, con el que destaqué finalmente siendo máximo goleador en primera provincial y preferente, lo que me permitió dar el salto a una entidad como el Sevilla FC.
































Asimismo tuve mi propia peña, una peña muy especial, mi familia. Durante mi etapa en el Casti, mis padres y hermanos me acompañaron en todos mis partidos, no habiendo condiciones climatológicas, ni kilómetros, ni siquiera algún que otro plan de fin de semana, que pudiera evitar el masivo desplazamiento de los Carrascos a los campos perdidos de la provincia de Sevilla.























Volviendo al fútbol, mención especial merece ese equipo que se forma en la temporada 1992, conjugando futbolistas de la casa con otros compañeros que vinieron de la mano del míster, José Luis Sayago. El Castilleja hizo una de las mejores temporadas de su historia y consiguió el título y el ascenso a Preferente de manera anticipada. Aquí podemos ver cómo consigo el primer gol en el difícil campo de los Ventolines de la UD Pilas, donde alcanzamos el liderato. La prensa provincial se hizo eco de los logros de este equipo y de la gran campaña el curso siguiente, lo que nos abrió las puertas a muchos para probar suerte en otras categorías. Por destacar, ese trío atacante con Vela y Carli, otros puntas como Chiqui, Cisco, Reche, un medio de campo contundente y creativo con Achucarro, José Antonio Granja, Olmo, Fali, Colombo, una defensa infranqueable con Juan Cantero, Juanma, Lolo, Jose Granja o Pepe, y con porteros como Antonio Navarro y Alfonso Endrina. En fin, una época dorada en el otrora pueblo de las tortas y hoy más conocido por el Ikea.































Si has sido futbolista, seguro que coincides conmigo en que lo que realmente permanece en el recuerdo, lo que de verdad importa, no son los goles marcados ni los títulos conseguidos, es la cantidad de gente y amigos que has conocido en este mundo tan particular como es el fútbol. Muchos de mis compañeros de pequeño terminaron jugando o entrenando en categorias importantes del fútbol regional, tales como Chiqui (Pérez Cordero), Cisco, José Antonio Granja o Chiqui (el Gitano) entre otros. Algo bien se estaría haciendo en aquel campo de tierra al que llegué...