jueves, 27 de julio de 2017

GINES7

A mediados de febrero de 2013, surge la idea de crear un equipo benjamín de fútbol 7 para aquellos niños que no habían disputado ningún partido, aún estando inscrito en la escuela de la localidad desde hacía 4 años. De esta manera surge Gines Seven, un proyecto que parte de un grupo de padres y madres descontentos e inconformistas, que deciden juntar a 12 chavales de 8-9 años que no sabían lo que era competir en el deporte que le gustaba y entre los que se encontraba mi hijo mayor David.

Sus habilidades técnico-tácticas brillaban por su ausencia y la distancia que se estaba creando con sus amigos "federados" o "mancomunados" era cada año mayor, pues le faltaba ese plus que te da la competición. Pero cada uno de los jóvenes futbolistas tenían unas ganas enormes de aprender y una ilusión por pertenecer a un equipo tal, que lo más destacable de estos dos años fue el compañerismo y la complicidad que llegaron a tener.




Gines Seven participó en dos campeonatos de una liga de Fútbol 7 del Aljarafe, creada para estos jugadores que tenían menos oportunidades de participar en las ligas oficiales de la comarca. En estos partidos prevaleció la participación y el fair play, y aunque es menos importante, estos chicos salieron campeones en el segundo año. Por otro lado pasearon el nombre por varios mundialitos organizados en diferentes localidades, siendo uno de ellos en el Estadio Olímpico de la Cartuja.








La buena predisposición de los chavales y su mejora gracias a los partidos organizados, terminaron por abrirle las puertas del club del pueblo y la Juventud Deportiva Gines creó un segundo equipo alevín para dar la oportunidad a estos fieras de competir de manera reglada en este deporte que tanto mueve. Gines7 tiene su propio blog donde fue recogiendo fotos, datos y las crónicas de todos los partidos que jugaron, así como varios videos en youtube de aquellos momentos más destacados.

Años después, estos doce cracks siguen diciendo que el equipo de Gines Seven fue uno de los momentos más bonitos que recuerdan de su todavía corta vida.



miércoles, 15 de marzo de 2017

Cuenta con la cantera... para educar a tus hijos

A principios del pasado 2016, un periodista, amigo, experto en la cantera sevillana y que gestiona el conocido blog cuentaconlacantera.com, me ofreció la oportunidad de expresar mi opinión a través de un artículo. Lo pego aquí tal y como apareció el 2 de abril. Sólo me queda agradecer a Jesús Alba el ofrecimiento y recomendar este interesante blog.

La cantera, o lo que es lo mismo, los escalafones inferiores de un club deportivo, forma parte de lo que a mi parecer es el triángulo educativo Familia-Escuela-Deporte. Un triángulo escaleno, donde obviamente el ángulo mayor corresponde a la familia, pero donde escuela y club o asociación deportiva completan esa figura geométrica que es la formación de los jóvenes.

Afortunadamente, la cultura deportiva ha calado en nuestra sociedad y, bien sea por estética o por salud, son escasas las familias que no dedican parte de su tiempo de ocio a la práctica de algún deporte o que tratan de fomentar en sus menores un hábito deportivo. La diversificación de la oferta deportiva ha aumentado de manera que nuestros hijos o hijas pueden escoger entre un enorme abanico de posibilidades y esa práctica, antes casual y poco reglada, se ha convertido en una actividad complementaria que gestionan los ayuntamientos o clubes directamente. A diferencia del modelo americano en el que la práctica deportiva está ligada al sistema educativo y donde las competiciones las organizan los institutos o las universidades, nuestros deportistas están en manos de monitores o entrenadores de cantera, ajenos a la comunidad educativa pero totalmente inmersos en su educación.

El aumento de la práctica deportiva repercutió en la necesidad de formar a las que iban a ser las personas encargadas en dirigir esa actividad y hoy día nos encontramos multitud de titulaciones y especialidades relacionadas con el mundo del deporte y la actividad física. De este modo resulta impresionante e inimaginable unos años atrás, comprobar el currículo de la mayoría de los monitores deportivos o entrenadores que se hacen cargo de nuestros jóvenes. El fútbol, como es lógico, no ha permanecido al margen y a través de la Escuela de Entrenadores, la RFEF se encarga de formar a esos que después comandan grupos una media de 5 horas semanales, tratando de inculcar los valores de fair play o deportividad… la mayoría de las ocasiones.
Y aquí nos encontramos con la problemática del fútbol. La diferencia con otros deportes es sencilla: el fútbol es un fenómeno de masas incomparable con el resto. Los eventos futbolísticos tienen una repercusión social cercana a los conflictos bélicos o la política. Es un negocio y como tal vende productos, compra minutos televisivos y crea dioses, de manera que la mayoría de los que hemos practicado este bello deporte, hemos soñado alguna vez con llegar a la fama pegándole patadas a un balón. Este discurso es muy manido y archiconocido, pero sigue primando en muchos equipos de cantera, pues lo importante, lo que nos da reconocimiento, es la victoria, el título o el ascenso logrado.

Como profesional de la educación física, trato de inculcar los valores positivos del deporte y la competición, siguiendo, por ejemplo, uno de los 8 objetivos de mi asignatura en la etapa de primaria, que dice textualmente “Desarrollar actitudes y hábitos de tipo cooperativo y social basados en el juego limpio, la solidaridad, la tolerancia, el respeto y la aceptación de las normas de convivencia, ofreciendo el diálogo en la resolución de problemas y evitando discriminaciones por razones de género, culturales y sociales (O.EF.5), ORDEN de 17 de marzo de 2015 por la que se desarrolla el currículo correspondiente a la Educación Primaria en Andalucía.”. Los noventa minutos semanales que tengo con mi alumnado en el colegio, se quedan en nada si los comparamos con las horas que pasan éstos con sus respectivos entrenadores y monitores, desapareciendo completamente todo lo inculcado si el árbitro nos pita un penalti que no fue, o si el partido está igualado y nos jugamos el liderato…

En este marco contextual, los padres y madres tenemos que elegir entre una actividad que contribuya a la educación de nuestros hijos e hijas, y otra en la que todo el trabajo está encaminado a la obtención del resultado final, esperando que el futuro “crack nos saque de pobres”. Curiosamente muchas familias huyen literalmente del fútbol por su exceso de competitividad y buscan en otros deportes esos valores antes mencionados, pues no desean que sus niños y niñas completen sus jornadas en un ambiente agresivo, fomentado muchas veces por esa figura del entrenador.

El mundo del fútbol es muy peculiar. Muchos lo comparan con la vida misma. Es un deporte de equipo en el que no eres nadie sin tus compañeros, en el que la suma de esfuerzos es la clave del éxito, donde aprendes a competir, colaborar, respetar, donde haces amigos y enemigos, y donde también existe un modelo a seguir que debe corregir tus conductas contrarias, como hacemos en la escuela o en casa. Yo crecí en ese ambiente y me gustaría que mis hijos también lo hicieran. Habiendo sido un futbolista amateur cuyo logro consistió en jugar varias temporadas en la Tercera División, he tenido la fortuna de haber trabajado de monitor, entrenador, secretario técnico e incluso director deportivo de un pequeño club sevillano. Y por encima de goles, trofeos y ascensos, me quedo con que el fútbol completó esa formación que empezaron mis padres y continuaron mis profesores en las distintas etapas educativas por las que pasé.

Por todo ello, debemos contar con la cantera para asegurarnos que ese tiempo que pasan nuestros hijos e hijas sea de calidad. Debemos colaborar con el entrenador o monitor, respetando sus decisiones y sin cuestionar su autoridad, porque el campo de fútbol no está en nuestro ángulo de actuación. Y al mismo tiempo debemos exigir a ese educador que pasa tanto tiempo con ellos, un comportamiento acorde a los valores que buscamos, pues su conducta tiene una repercusión mayor de lo que puedan pensar, créanme, lo dice un educador que le ha tocado estar en los tres vértices de ese triángulo del que hablaba al principio.

Termino dándole la enhorabuena a este magnífico proyecto en forma de web, donde se trata de resaltar ese trabajo, muchas veces desagradecido, de tantas personas que desde su vértice, ayudan a crecer a nuestros jóvenes, agradeciendo a Jesús Alba su invitación a expresar mi opinión al respecto.

ISMAEL CARRASCO
Maestro de Educación Física, Licenciado en Psicopedagogía
Máster en Educación Social y Animación Sociocultural
Autor de “60 fichas de psicomotricidad” y “60 fichas de cooperación”
http://pilashablaingles.blogspot.com.es/

http://unavidaenbotines.blogspot.com.es

Fuente http://www.cuentaconlacantera.com/cuenta-con-la-cantera-para-educar-tus-hijos/

domingo, 30 de octubre de 2016

OTROS DEPORTES

Alguien podría preguntarse cómo puede haber más deportes aparte de los detallados... pues los hay. Y no me refiero a que los he practicado de manera esporádica, sino que los he probado y en cierta manera sigo ligado a ellos. En cualquier caso, siempre hablo desde la práctica como aficionado.

A través de mi trabajo, tuve la suerte de preparar un viaje fin de curso de Cádiz a Sierra Nevada, con curso de esquí incluido, lo que propició mi primer enfrentamiento a esas cuestas salvajes encima de unos esquís traicioneros, con el slalom y unos ridículos bastones como únicas armas. La sensación de velocidad y riesgo me enganchó desde el principio, así que cada vez que puedo me escapo a la sierra de Granada, donde las pistas rojas son mi máximo éxito...



Recientemente pude volver a esquiar y para mí fue una ocasión muy especial, ya que lo hice en familia. Al haberme iniciado en este deporte con mis alumnos, siempre estuve tratando de ir con mis niños, pero no ha sido hasta las navidades pasadas del 2016 cuando conseguimos pasar unos días en Pradollano y disfrutar de este bello deporte.
Haciendo click aquí podréis ver los logros de ellos con sólo dos días de práctica. De cracks ;)





¿Quién no ha jugado al tenis de mesa? ¿Y quién no cree que es un buen jugador o jugadora de ping-pong? Yo no iba a ser menos y en mi adolescencia lo practiqué de manera asidua. Algún loco pensó que podría poner una mesa en el local social y así, junto a todos mis vecinos, me aficioné a este deporte de origen inglés, aunque muchos crean que apareció en algún país asiático. Durante unos años estuve enganchado e incluso conseguí dos trofeos de mi categoría en mi barrio, los cuáles guardo junto a mi pala de 3 estrellas y su funda, con mucho afecto. Años más tarde ejercí de monitor en Castilleja de Guzmán, pues era una de las escuelas deportivas que creamos.


Me gustaría terminar con un deporte que NO he practicado de manera oficial, aunque es uno de mis favoritos, el baloncesto. ¿Por qué no he podido? No lo sé exactamente. Quizás porque se trata de un deporte de equipo al que me aficioné mientras labraba mi carrera en otro, el fútbol. Aún recuerdo las regañinas de mi padre cuando me iba a la calle botando el balón, pues probablemente le dedicaba más tiempo a la canasta que a la portería. Jugué mucho en mi plazoleta, así como en la escuela y el instituto, e incluso fui monitor de baloncesto en Castilleja de Guzmán y en Bormujos, pero debo decir que añoro la posibilidad de haber estado enrolado en un club, con sus entrenamientos, sus tácticas, sus ruedas... Hoy día mato el gusanillo en el cole con mis alumnos o machacando a mis hijos en casa a golpe de muñeca, porque por supuesto tengo una canasta en el patio...




jueves, 7 de abril de 2016

CICLISMO

Otro deporte que practico bastante actualmente es el ciclismo. Siempre he tenido bicicleta de montaña, ya sea como medio de transporte o para hacer salidas en familia, ya que éstas son parte de nuestros hábitos los fines de semana. Pero cuando me acerqué al mundo del triatlón tuve que asumir que salir a pedalear con la "flaca", la bicicleta de carretera, es otra historia, así que tuve que equiparme y ponerme a hacer kilómetros conociendo pueblos, carreteras y cuestas a base de golpes de pedal. De una u otra manera, no te será difícil encontrarte conmigo sobre dos ruedas si vienes al Aljarafe sevillano.












miércoles, 20 de enero de 2016

FÚTBOL SALA

Aún sin ser un gran jugador de fútbol sala o futbito, dada mis características ganaba en terrenos grandes, no cabe duda de que lo practiqué en numerosas ocasiones, a pesar de tenerlo específicamente prohibido en la casi totalidad de reglamentos internos de los clubes a los que pertenecí.

Era inevitable. Sin quererlo, te veías envuelto en equipos que se formaban alrededor y no venía mal para aumentar el ego personal en los grupos de colegios, institutos e incluso en la universidad. Por otro lado, ese vacío jurídico que se producía en verano, me permitía enrolarme en pequeños torneos o competiciones, donde coincidía con otros futbolistas que pasaban por allí... Desde el Colo-Colo de Gines hasta el Chiringuito Chari o el Dínamo 02 de Castilleja de la Cuesta, pasando por esos equipos internos en las diferentes etapas de mi formación académica.

Asimismo, es bueno recordar que mis inicios como docente fueron entrenando a chavales adscritos a este deporte, por lo que siempre he estado relacionado con una modalidad del fútbol mucho menos exigente en lo físico y con más participación con el balón.


 


JD BORMUJOS

Llegamos al final de mi carrera futbolística. Habiendo disfrutado del fútbol en mi casa, Castilleja, en categorías superiores, en pueblos tan diversos... en mayo del año 2000 y mientras jugaba en el CMD San Juan por segunda vez, me hicieron una oferta interesante que casaba con mi formación, experiencia e intereses personales. Mi amigo, compadre y director deportivo del Ayuntamiento de Bormujos, Antonio Aguilera, organizó una entrevista con la directiva del JD Bormujos, que estaba buscando un nuevo secretario técnico que le diera un giro a la situación del club, apunto de descender a la 2ª regional. Eso implicaba que debía renunciar a continuar compitiendo a un alto nivel, pues no iba a comandar un proyecto deportivo en un club e irme después a entrenar a otro diferente, por lo que decidí aceptar este reto y convertirme en un director-jugador a mis escasos 27 años.

El equipo terminó descendiendo esa temporada, así que empezamos este interesante proyecto desde abajo del todo. Era un director deportivo-coordinador que gestionaba todo lo relacionado con el fútbol en Bormujos. Contrataba entrenadores y jugadores para la primera plantilla, buscaba apoyo económico, gestionaba la cantera y la escuela de fútbol, y administraba el resto de aspectos como prepuesto, material, equipaciones, viajes... Pero al llegar las 20:30h, me ponía las botas y me convertía en un miembro más de esa plantilla que buscaría hacerse notar en la provincia.































Fueron 5 temporadas en las que la JD Bormujos fue un ejemplo para muchos otros clubes. Traté de aplicar todo lo que había aprendido y abusé de amistades para modernizar las estructuras del club, aún contando con la gente del pueblo que verdaderamente estaba dispuesta a implicarse. El equipo consiguió dos campeonatos, en los 2 primeros años, 2ª y 1ª Regional y se plantó en la regional preferente al tercer año, terminando en una más que aceptable 7ª posición, todo ello de la mano de Javi Hijón, que me lo traje de mi anterior etapa en San Juan. En ese momento hubo un cambio político en un pueblo cuyo equipo dependía casi exclusivamente del Ayuntamiento, por lo que cambiaron las condiciones y la plantilla emigró casi en su totalidad, lo que nos hizo sufrir mucho para mantener la categoría ese 4º año con Márquez Palau de entrenador. La 5ª temporada seguíamos en preferente cuando se produce otro giro político en el Ayuntamiento que vuelve a modificarlo todo y decido apartarme del camino. Nunca pensé que dos semanas después de dedicarle un gol a mi recién nacido hijo David, iba a "tener" que colgar las botas...









































Como coordinador de cantera también logramos que los niños y niñas de Bormujos quisieran practicar su deporte en el equipo del pueblo, modificando hábitos, equipándolos y haciéndolos más competitivos... Además de incluir figuras como entrenador de porteros, ojeador, masajista... uno de mis principales objetivos se cumplió la segunda temporada cuando logramos el campeonato de 2ª regional juvenil y ascendimos a 1ª, pues todo equipo que se precie debe tener un juvenil de calidad.














En fin, una etapa interesante donde terminé conociendo un club, aunque pequeño, desde todos los puntos de vista posibles, y donde dejé en un segundo plano mi faceta de jugador, pues la marcha global de la institución ocupaba mi atención. No obstante, colaboré con mi sello, los goles, a los logros del primer equipo, pero esta vez como subalterno de Álvaro Villarán, que se convirtió en el pichichi del equipo. Destacar asimismo a otros grandes futbolistas que se vistieron de negroyblanco en esas temporadas como son Escaño, Paco Mallego, Pablo Moreno, Chinchilla, Luisma, Rincón, Oliver, Lara, Jose, Rauli, Selu, Borja, Julio, Achucarro, David, Pedro Jaén, Oviedo, Israel...

En la actualidad soy fan de uno de los equipos a los que castigué en numerosas ocasiones como jugador, la JD Gines, debido a que tengo a mis enanos vestidos de amarillo los fines de semana. De igual modo y como un aficionado más, echo mis ratitos jugando a este deporte nuevo para nosotros como es el Fútbol 7, defendiendo los colores de "Los Galácticos", de mi amigo Carmona.



lunes, 18 de enero de 2016

LOS PALACIOS

El experimentado Carrasco había vuelto a demostrar que la Regional Preferente era su categoría, consiguiendo una media de entre 25 y 30 goles en los tres años que compitió, pero tenía la espinita clavada de no haber podido consagrarse en la Tercera División. En ese contexto, decidió apostar por un club que se había interesado en ficharle en numerosas ocasiones y por un entrenador, Paco Marín, que también venía siguiéndole varias campañas.

El año fue malo. Puse todo mi esfuerzo en adaptarme al ritmo y físicamente me encontré mejor que nunca, con entrenamientos físicos exigentes de mañana en el parque de los Príncipes y técnico-tácticos de tarde en los Palacios. Pero quizás otra vez me encontré con un míster que me dio muy pocas oportunidades y con una de las mejores delanteras de la categoría, Copado, Israel, Carly de nuevo y Zafra, pues el objetivo era el ascenso a Segunda B. Con un par de goles en mi haber hice las maletas en diciembre, siendo la primera vez que Carrasco estaba en el mercado invernal y escogí la opción del CMD San Juan para terminar la temporada dignamente.

Otra vez debo destacar la cantidad de grandes compañeros que conocí, muchos de los cuáles los había tenido en frente con anterioridad. Además de los delanteros antes mencionados, compartí vestuario, entrenamientos, salidas nocturnas... con mi gran amigo Juanma León, Ivi, David de Dios, Chesco, Caro, Isidoro, Borja, Chema, Pérez, Arroyo...